De trozos a trazos
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Coach Profesional
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«Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes». 1 Pedro 5:7 (NTV)
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Ver el libroSoy Karina Hein, Coach Profesional. Acompaño a personas y parejas desde el coaching, con una mirada de fe y herramientas prácticas para atravesar los tiempos difíciles y volver a ponerse de pie.
Autora de De trozos a trazos (2025). Oradora motivacional en talleres, seminarios y encuentros de mujeres.
Historias y herramientas para levantarte
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The English edition of De trozos a trazos, translated by the author. The same journey from broken pieces to new strokes, now for English-speaking readers.
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EscríbemeMeditaciones breves para el día a día
La de los anteojos rosas es Anna, y es un milagro con nombre propio. Antes de que naciera, su mamá y yo ya orábamos por ella: mi amiga Sol deseaba ser mamá y un domingo, en una de nuestras caminatas, me pidió que oráramos por ese bebé. Oramos sin saber cuándo. Dios sí sabía.
Hoy Anna tiene casi siete años y yo tengo el privilegio de ser su tía Kari. La acompañé desde antes de que existiera, y cada vez que volvemos a vernos es una fiesta: jugamos, nos reímos, salimos a patinar y cocinamos juntas. Las despedidas siempre llegan demasiado rápido, pero ellas se las ingenian para hacerse presentes, y la distancia se siente un poquito más corta.
Sol es eso: ilumina. Su amistad es hogar, y la verdadera amistad siempre te acerca a Jesús. A Sol y a Anna las menciono en mi libro De trozos a trazos (páginas 135 y 136), donde cuento cómo comenzamos a orar por ese bebé que hoy me abraza con anteojos rosas.
Dios siempre escucha, y los milagros existen. Lo que pasa es que Dios no siempre contesta como esperamos. Si hoy estás orando por algo que todavía no ves, no sueltes esa oración.
Karina 🌷
«Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino» (Salmo 119:105, NTV).
Se quemó un foco en casa y, hasta cambiarlo, cada paso por ese pasillo fue a tientas. Recién cuando volvió la luz noté algo sencillo: la lámpara no me mostró todo el camino, solo el paso que seguía.
Con Dios pasa parecido. Su Palabra no siempre ilumina el año entero ni responde todas las preguntas de una vez; ilumina el paso de hoy. Y eso alcanza, porque el paso de hoy es el único que puedes dar.
Si hoy no ves el camino completo, no te quedes a oscuras esperando verlo todo. Enciende la lámpara que ya tienes: una lectura breve, una oración sencilla y un paso dado con confianza.
¿Cuál es el paso que sigue para ti, ese que sí puedes dar hoy?
Karina 🌷
«Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle» (Eclesiastés 4:9-10, NTV).
Quise mover un mueble sola. Lo empujé de un lado y del otro, y apenas se movió. Hasta que pedí ayuda, y entre dos, lo que parecía imposible se hizo en minutos.
Con ciertas cargas pasa igual: un duelo, una decisión difícil y una etapa que se cierra no se mueven empujando en soledad. Pedir ayuda no te hace débil: te hace honesto, y te recuerda que Dios también se acerca a través de personas que escuchan, que oran contigo y que se quedan cerca mientras recuperas fuerzas.
¿Qué carga estás tratando de mover en soledad y podrías compartir con alguien de confianza?
Karina 🌷
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